Mérida, Yucatán a 14 septiembre 2025.– La parroquia de Santa María Goretti vivió una emotiva y colorida Noche Mexicana, en la que la comunidad parroquial se unió en un ambiente de fraternidad, tradición y fe. El atrio fue decorado con motivos patrios, mientras los diferentes grupos de apostolado compartieron alimentos y alegría, fortaleciendo así los lazos entre hermanos en Cristo.


El festejo inició con el saludo civil encabezado por la hermana Gisel y la entonación del Himno Nacional, gesto que reafirmó el amor a la patria y la importancia de preservar las tradiciones cívicas.
El padre José Guadalupe Pech Balam tuvo un papel central en la celebración, recordando a los presentes que “al honrar la bandera, se honra también a México, a su historia y a sus símbolos patrios, lo cual es fundamental para reforzar el respeto a nuestra soberanía nacional”. Asimismo, hizo un llamado a ser buenos cristianos y buenos ciudadanos, destacando que la fe y el amor a la patria deben caminar de la mano.

Los vivas resonaron con fuerza:

“¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Viva México! ¡Viva Cristo Rey!
La velada estuvo acompañada de juegos tradicionales, piñatas y la degustación de platillos típicos que cada familia llevó para compartir. Uno de los momentos más especiales fue cuando el sacerdote, con gran carisma, regresó vestido de mariachi, recorriendo las mesas para saludar a los asistentes. Su cercanía y sencillez provocaron la ovación de la comunidad, que aprovechó para tomarse fotografías con él.


De esta manera, la parroquia Santa María Goretti no solo celebró la identidad mexicana, sino también la unidad de la fe, con un sacerdote que, dejando por un momento la sotana, se integró plenamente a la fiesta como un miembro más de la comunidad.

(YucatánInforma/J. Ordaz)